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Amor y advertencias

“Vi otro ángel, que volaba en medio cielo”

Apocalipsis 14:6

Tal vez recuerdas haber escuchado hablar de los mensajes de los tres ángeles de Apocalipsis 14, pero el contenido de esos mensajes, y su significado, probablemente te resulte un poco confuso. A mí nunca me había quedado claro eso de los tres ángeles. Sabía que estaban volando, los había visto en logotipos, pero de ahí a entender su significado hay una distancia.

Este es el significado, de manera resumida. El primer ángel del fin de los tiempos proclama el evangelio eterno al mundo y declara: “Teman a Dios y denle gloria, porque ha llegado la hora de su juicio. Adoren al que hizo el cielo, la tierra, el mar y los manantiales” (vers. 7). Gloria. Misión. Juicio. Creación. El primer ángel predice la predicación del evangelio en el tiempo del fin. Pero ¿qué significa “temer” a Dios? Salmo 33:18 y 19 nos dice que todo radica en el amor: “El Señor cuida de los que le temen, de los que esperan en su gran amor, él los libra de la muerte, y en épocas de hambre los mantiene con vida” (NVI).

¿Y en qué consiste el juicio? El juicio de Dios para el tiempo del fin se cumple en dos partes: antes de la segunda venida de Jesús y después. El primer ángel proclama el juicio de Dios que tiene lugar previo al advenimiento. Algo que muchos no notan en el mensaje del primer ángel es que hace referencia al mandamiento del sábado. Apocalipsis 13 nos dice que la crisis espiritual del tiempo del fin será por la adoración. El primer ángel indica que girará en torno al único mandamiento que, al igual que el árbol del conocimiento del bien y del mal en el Edén, parece arbitrario: el sábado.

El siguiente ángel declara: “Ya cayó, ya cayó la gran Babilonia, la que emborrachó a todas las naciones con el vino de su prostitución” (vers. 8). ¡Ajá! Entonces, esa es la razón por la que la gente encuentra el libro de Apocalipsis tan extraño. Pero la realidad es esta: Babilonia es la religión y la política del tiempo del fin, dos fuerzas unidas contra el pueblo de Dios, y representa cualquier sistema que sugiera que las personas pueden salvarse por sí mismas. Pero el Apocalipsis promete que estos sistemas no durarán. El tercer ángel declara que todo aquel que “adora a la bestia y a su imagen” (vers. 9) compartirá el castigo de la bestia, pues habrá aceptado que se sustituya la ley de Dios por reglas promulgadas por hombres.

Es una advertencia para todos, porque al final cada uno debe decidir de qué lado quiere estar.

Tompaul Wheleer tiene un máster en Cinematografía y es director de películas y documentales cristianos. Vive en Tennessee, Estados Unidos.