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La Primera Universidad Para Mujeres

Devocional adventista para adoslescentes 2022

Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.

2 Timoteo 2: 15, RV95

En este día de la historia se fundó la primera universidad para mujeres en los Estados Unidos. Ocurrió en Massachusetts, y el nombre de la universidad fue Seminario para Mujeres Mount Holyoke. Corría el año 1836. La facultad era solo para chicas, y les exigían hacer lo que en aquella época se llamaba «tareas domésticas cooperativas».

A mí me suena a simples tareas domésticas. La facultad comenzó su primer semestre con ochenta alumnas, y el costo total de la matrícula y la comida para todo el año era de 64 dólares. Qué barato parece, ¿verdad? Pero, por supuesto, eso fue hace mucho tiempo, y las cosas han cambiado desde entonces. Hoy hay miles de universidades en los Estados Unidos, y las mujeres pueden ir a la que elijan.

Cualquier estudiante que asista a una universidad estadounidense hoy en día pagará como mínimo entre 150 y 200 dólares por hora de crédito, por semestre. La media de créditos para dos semestres es 32. Eso significa que la matrícula más barata que un estudiante pagaría hoy por un año completo de estudios es de 4,800 dólares como mínimo.

Eso es un aumento del 7500 por ciento desde 1836, y no es nada comparado con el costo de la matrícula en una universidad de las más prestigiosas, como Yale, Harvard, la Universidad Johns Hopkins o el Harvey Mudd College, que es el papá de todas ellas. Por supuesto, todo joven estadounidense que desee un título universitario tiene que pagar esa educación superior, así que debe tener un plan para toda la carrera antes de desembolsar la primera cuota de dinero. Dicho esto, hay tantas becas y préstamos y paquetes especiales de matrícula disponibles hoy en día que, si realmente quiere esa clase de educación, está disponible.

Recuerda que los chicos y las chicas que van a la universidad tienen más éxito después en el trabajo que desempeñen, gozarán de mejores salarios y aspirarán a ocupar los puestos más interesantes en los lugares más interesantes. Ser un buen estudiante abre puertas y te permitirá disfrutar más de tu carrera en el futuro, a la par que es una etapa en la que aprender muchísimas cosas interesantes. Aprender es uno de los grandes privilegios de la vida.

Dios quiere que tengas éxito, y tu éxito es su éxito. No importa lo que hagas, puedes servirlo, pero necesitas hacerlo lo mejor posible. Adelante, abre esas puertas de la educación superior y camina hacia un futuro más brillante con la bendición de Dios. No te arrepentirás.

Bradley Booth ha enseñado en escuelas adventistas de los Estados Unidos, África, Rusia y Tailandia. Actualmente es el director de The Story Tellers Ministry, que ayuda a enseñar el arte de escribir historias antiguas que siguen siendo importantes hoy. La oración del Dr. Booth es que sus libros inspiren a los lectores a mantenerse de parte de Jesús tanto en los buenos como en los malos tiempos.