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Insolencia

Devocional adventista para menores 2022

Ofrezcamos a Dios un servicio aceptable con temor y reverencia.

Hebreos 12: 28

¿Sabes qué es la insolencia? ¿Puedes definirla? Te doy una pista: es se lo opuesto al respeto. Si buscas en un diccionario, dirá lo siguiente: «Cualidad de la persona que habla o actúa con una falta de respeto que resulta ofensiva”.

En la Biblia hay un ejemplo contundente de insolencia que nos puede dejar una lección. Se encuentra en 2 Reyes, capítulo 2. Elías hacía poquito había sido llevado al cielo por un carro de fuego. Eliseo había tomado su lugar, comenzando a hacer viajes recorriendo el territorio, haciendo milagros e instruyendo al pueblo. En uno de esos viajes, se dirigió a la ciudad de Bethel, donde se topó con un grupo de jóvenes que, al verlo acercarse, comenzaron a burlarse descaradamente. ¿Qué le decían? «¡Sube, calvo (pelado), sube!»

¿Has escuchado alguna vez las arengas que gritan los hinchas en una cancha de fútbol? Bueno, imagina a los jóvenes aplaudiendo rítmicamente y arengando a Eliseo con la frase “¡Sube, calvo, sube!” Ahora, ¿por qué le pedían a Eliseo que “subiera”? Era una referencia directa a la ascensión de Elías al cielo. En otras palabras, los jóvenes le pedían burlonamente a Eliseo que subiera al cielo como lo había hecho Elías.

Con este acto, no solo no respetaron la investidura del profeta, sino además, demostraron una total falta de respeto hacia Dios. Convirtieron en motivo de burlas y risas lo que debería haber provocado reverencia en ellos. Rebajaron las cosas sagradas al nivel de algo común. ¡Qué atrevimiento!

¿Cómo continúa el relato? Eliseo se volteó para mirarlos y «los maldijo en el nombre de Jehová”. En ese momento, salieron dos osos del bosque y despedazaron a 42 de esos muchachos. ¡Qué triste final!

Y aunque ya pasaron muchos años de esta historia, el desagrado que Dios siente por la insolencia sigue siendo el mismo. Por eso dejó esta historia en la Biblia: para que aprendamos el respeto que debemos tener por las cosas sagradas. Por ello, amiguito, nunca hagas chistes con el nombre Dios o de Jesús, ni bromees con versículos o historias de la Biblia. Tampoco menosprecies la investidura de los pastores y líderes de tu iglesia, los cuales han sido puestos por Dios. No trates lo sagrado como si fuera común. Pon en práctica el versículo de hoy. ¡Sé respetuoso!

Gabriela

Lecturas devocionales para menores escrita por: Gabriela Ruth Brizuela de Graf, Ninayette Galleguillos Triviño, Magaly Tuesta Viveros de Alaña, Mirta de Samojluk y Cinthya Samojluk de Graf.