¡Alabado sea el Señor! ¡Qué bueno es cantar alabanzas a nuestro Dios! ¡Qué agradable y apropiado! Salmo 147:1. Leí la
Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación. Efesios 4:4.
David entonó este canto al Señor cuando el Señor lo libró de caer en manos de Saúl y de todos
«Canten a Dios con alegría, habitantes de toda la tierra; den rienda suelta a su alegría y cántenle himnos». Salmos
«Cantad salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón» Colosenses 3:16, NVI Aquella tarde llovía mucho. Por
«Yo estoy contigo; voy a cuidarte por dondequiera que vayas, y te haré volver a esta tierra». Génesis 28:15 -El







