Porque nosotros, extranjeros y advenedizos somos delante de ti, como todos nuestros padres; y nuestros días sobre la tierra, cual sombra que no dura.
1 Crónicas 29:13, 15
Esta es la oración de despedida de David antes de morir.
Es hermosa la metáfora de nuestra oración: «somos como la sombra que no dura». Hoy nos detendremos en una declaración impactante, que está al final de capitulo, que nos deja lecciones de vida, y viene a completar el sentido de nuestro texto: «El tiempo pasó sobre David, Israel y todos los reinos del mundo» (vers. 30). Somos pasajeros, efímeros, como «la sombra que no dura»; sin embargo, «el tiempo pasa sobre nosotros con un sentido».
¿Qué significa esta rara declaración? «El tiempo pasó sobre David» hace referencia al catálogo de extrañas vicisitudes y hechos fortuitos que caracterizaron, de manera tan dramática y notable, la vida del rey. De niño, pastor de ovejas; de joven, soldado, favorito de la corte, proscrito; de adulto, rey, adúltero, asesino, rebelde, fugitivo, santo, pecador, poeta, penitente. Vivió una vida llena de etapas fuertemente marcadas por sus pasiones, y «los tiempos que pasaron sobre él» fueron singularmente distintos y diferentes entre sí. Muy pocos hombres en este planeta han tenido una vida semejante.
«El tiempo de David» se parece a esos amplios campos de cosecha que suelo visitar en verano, cuando colporto en California. Están formados por largos surcos de tierra sembrada con diferentes cultivos. Aquí, un surco; un poco más allá, otro; y así, de diferentes tamaños y colores, van conformando un escenario aparentemente irregular. Pero, desde las alturas, se ve una armonía perfecta.
La vida de David estuvo marcada por estos girones de tierra, que no son simplemente momentos sucesivos, sino épocas bien diferenciadas, cada una de las cuales tuvo su propio carácter, sus propios desafíos, sus propias responsabilidades y oportunidades. En cada una hubo un trabajo que hacer. Desde el cielo, la vida de David se vio armoniosa, porque Dios siempre lo buscó, y él siempre se dejó encontrar.
Los tiempos pasan sobre ti, y cada etapa de la vida tiene su propio desafío. A menos que estés despierto, si dejas escapar las oportunidades,éstas se irán para no volver.
Siembra y cosecha con Dios, para que tu vida conforme una unidad que guarde armonía para el Cielo.
Oración: Señor, que el tiempo no pase sobre mí en vano.
Lecturas Devocionales Para Adultos 2019
Las Oraciones más Poderosas de La Biblia – Ricardo Bentancur

