“Tú, sigue firme en todo aquello que aprendiste, de lo cual estás convencido”
(2 Timoteo 3:14).
Si hacer las tareas escolares ya es todo un esfuerzo, tener que rehacerlas porque el profesor lo pide es un doble esfuerzo. Pero algún propósito debe tener y con oración lo puedes descubrir.
Jesúa era un sumo sacerdote que regresó a las ruinas de la ciudad de Jerusalén junto a Zorobabel para reconstruir el altar y dirigir la construcción del Templo.
No fue fácil para él ni para todo su pueblo hacer nuevamente esta tarea, pues los pueblos enemigos no les permitían construir y él tenía que animar al pueblo, para trabajar y avanzar con la obra que el rey Ciro había autorizado a realizar. Jesúa trabajó veinte años para hacer la restauración.
A veces nos desanimamos porque las cosas no nos salen rápido o en el tiempo que nos habíamos propuesto. Jesúa y todo el pueblo de Israel tuvieron que aprender a ser perseverantes y a no abandonar lo que se habían propuesto. La Biblia dice: “Tú, sigue firme en todo aquello que aprendiste, de lo cual estás convencido” (2 Timoteo 3:14).
Desafío: Piensa en las cosas que te propusiste hacer al empezar el año y cuáles de ellas has dejado de hacer. Sigue perseverando.
Lee más en la Biblia, [Esdras 2:2]; [Esdras 3:2]; [Esdras 5:2].
Lecturas Devocionales para
Menores 2019
Preguntas Grandes y Pequeñas –Stella Romero

