“Hiciste la luna para medir el tiempo, el sol sabe cuándo debe ocultarse”
(Salmo 104:19).
Son aquellos relojes que muestran el tiempo de varias zonas horarias del mundo. Están ubicados en lugares públicos, generalmente en aeropuertos, terminales de ómnibus, de navíos y de ferrocarriles.
En la Biblia se mencionan los tiempos históricos y los proféticos. Los tiempos proféticos a veces son literales como los 70 años de la cautividad predichos por el profeta Jeremías. Y a veces son simbólicos como en las profecías que se encuentran en los libros de Daniel y Apocalipsis, en donde un día simbólico representa un año literal. Así, en los períodos proféticos se entiende que los días equivalen a años literales. Es decir que los 1.260 días son 1.260 años.
Los judíos, los babilonios y otros pueblos se guiaban por el calendario lunar. A partir del año 1582 después de Cristo, en casi todo el mundo se utiliza el calendario gregoriano: cada año tiene 365 días y, cada cuatro años, el año bisiesto tiene un día más en el mes de febrero. De una cosa estamos seguros: que el Creador de los astros es el que gobierna todos los tiempos. La Biblia dice: “Hiciste la luna para medir el tiempo, el sol sabe cuándo debe ocultarse” (Salmo 104:19).
Desafío: Esta noche mira el cielo y dibuja la Luna en este espacio, como se ve desde donde tú estás.
Lee más en la Biblia, [Números 14:34]; [Ezequiel 4:6]; [Daniel 7:25]; [Daniel 12:7]; [Apocalipsis 12:14].
Lecturas Devocionales para
Menores 2019
Preguntas Grandes y Pequeñas –Stella Romero

