Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara
«Pero que todos los que te buscan se llenen de alegría; que cuantos desean tu salvación digan siempre: ‘¡El Señor
Aconteció que cuando él hubo acabado de hablar con Saúl, el alma de Jonatán quedó ligada con la de David,
Estaba también allí Ana, profetisa… Esta, presentándose en la misma hora, daba gracias a Dios, y hablaba del niño a
Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, he aquí que yo te quito de golpe el deleite
“¡Haz, pues, que tu padre y tu madre se sientan felices y orgullosos!» (Proverbios 23:25). La violencia de género es





