Caminaba un niño junto a su padre por el bosque, en el transcurso del camino el padre le pregunto al niño:
¿Además del canto de los pájaros que más escuchas?
-El niño diestramente respondió a la pregunta: -Escucho a lo lejos el ruido de una carreta.-
-¡Muy bien! – Contesto el padre – Pero esa carreta que escuchas está vacía-
-¿Vacía? – Respondió el niño- ¿Cómo lo sabes, si no la hemos visto aun?
-Respondió el padre: Muy fácil lo sé, por el ruido, entre más vacía este la carreta mayor ruido hace.
Y la paz de Dios gobierne nuestros corazones, a la que asimismo fuiste llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.
Colosenses 3:15
A diario nos encontramos con personas que fanfarrean de sus posiciones sociales, sus familias o trabajos. Este tipo de personas siempre hablan bien de ellas mismas, exaltándose por sus virtudes que poseen o las capacidades intelectuales o belleza que tienen. Lastimosamente este tipo de actitudes en el ser humano pueden ser alarmas que algo anda mal en sus vidas.
En la mayoría de casos las personas que se expresan mucho de ellas mismas son personas que están pasando situaciones emocionales terribles las cuales tratan de ocultarlas con manifestar lo contrario, dando a entender que todo está bien en ellos y sus vidas caminan de la mejor manera.
Cuando Jesús anduvo en la tierra, él se enfrentó a este tipo de personas las cuales según la sociedad eran personas intachables (los fariseos). Jesús claramente les dijo que ellos aparentaban santidad, y les llamo sepulcros blanqueados. Este tipo de condiciones en el ser humano se atribuyen a un vacío emocional.
Si tú estás atravesando situaciones terribles en tu vida y no quieres dar tu brazo a torcer, dando a entender que todo está bien, es buen momento que recapacites que lo único que estas provocando es dañarte más.
Posiblemente has dado gritos de desesperación en tu corazón pidiendo ayuda y cada día el ruido es más grave entre el silencio que te ahoga. Hoy recuerdo que Jesús puede llenar ese vacío y darte la paz que tanto anhelas. Acércate a él este día.
Por Reflexiones Matutinas

