“Y todos lo verán con sus propios ojos, incluso quienes lo traspasaron»
(Apocalipsis 1:7).
En 1879 ya se había inventado la lamparita eléctrica. Veintiséis años más tarde, en 1905, el señor Conrad Hubert inventó las primeras linternas y se las regaló a algunos policías de Nueva York para ver si funcionaban.
Un año más tarde, una compañía de carbono le compró su invento. Luego esta compañía cambio de nombre y se llamó Eveready.
El pueblo de Israel utilizaba una caña de madera resinosa o un manojo retorcido embebido en aceite, grasa o alquitrán para iluminar y ver en la oscuridad. Todavía no se encontraron antorchas antiguas en las excavaciones, pero en un relieve asirio que describe la toma de la ciudad de Laquis, se ve que los hebreos se defendían arrojando atados de varillas encendidas contra los soldados asirios enviados por Senaquerib.
Así como una antorcha ilumina mucho en una noche oscura y cerrada, y todos ven la luz que da, así será la segunda venida de Jesús. La Biblia dice: “Y todos lo verán con sus propios ojos, incluso quienes lo traspasaron» (Apocalipsis 1:7). Pronto, muy pronto, veremos al Señor Jesús venir. ¿Quieres verlo?
Desafío: Pregunta hoy a 3 amigos o amigas si quieren ver a Jesús. Cuéntales cómo pueden hacer para que él venga pronto. Dibuja aquí una luz en el formato que desees: linterna, antorcha o lámpara.
Lee más en la Biblia, [Génesis 15:17].

