«Tu pueblo se te entrega en el día de tu victoria. Sobre los montes santos, y como el rocío que nace de la aurora, tu juventud se renueva de día en día”
(Salmo 110:3).
Porque en el Jardín del Edén no caía lluvia. Solamente caía un rocío para humedecer las plantas. El arco iris recién apareció por primera vez después que Noé y su familia salieron del arca luego del diluvio para adorar a Dios.
El rocío es la humedad del aire que se condensa sobre objetos fríos. En Palestina aparece en cantidad suficiente como para ser un elemento importante en la agricultura durante la estación seca.
En la Biblia, tanto el rocío como la lluvia son símbolos de las bendiciones de Dios.
Las bendiciones son expresiones de buenos deseos hacia una o muchas personas. Dios quiere el bien para nosotros, por eso quiere estar en nuestro corazón cada día. La Biblia dice: «Tu pueblo se te entrega en el día de tu victoria. Sobre los montes santos, y como el rocío que nace de la aurora, tu juventud se renueva de día en día” (Salmo 110:3).
Desafío: Dibuja aquí una flor u hojas con gotas de rocío.
Lee más en la Biblia, [Génesis 9:13]; [Oseas 14:5].

