“Los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos, atentos a sus oraciones”
(Salmo 34:15).
La palabra blasfemia es toda ofensa o insulto que se dice contra Dios o contra las cosas sagradas. En la Ley que Dios entregó a Moisés, el tercer mandamiento nos aconseja no utilizar el nombre de Dios en vano. Muchas veces las personas, al vivir una situación que no les agrada, mencionan el nombre de Dios con bronca, enojo y hasta le echan la culpa a Dios por lo que están pasando.
Cuando Jesús vino a la Tierra les dijo a sus amigos que blasfemar contra Dios era muy triste.
La palabra contraria a blasfemar es elogiar y orar. ¿Qué te parece si cuando estamos enojados, en lugar de hablar en contra de Dios le pedimos que nos ayude a solucionar nuestros problemas? La Biblia dice: “Los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos, atentos a sus oraciones” (Salmo 34:15).
Desafío: Escribe aquí cuáles son las personas con las que has tenido algún conflicto. Pide a Dios que las bendiga y que te dé fuerzas para amarlas.
Lee más en la Biblia, [Éxodo 20:7]; [Mateo 12:31].

