Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto a Dios fuera de ti, que hiciese por el que
«He aquí que, como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de
Y el rey dijo: ¿El joven Absalón está bien? Y Ahimaas respondió: Vi yo un gran alboroto cuando envió Joab
Saúl envió luego mensajeros a casa de David para que lo vigilasen, y lo matasen a la mañana. Mas Mical
Verdaderamente tú eres Dios que te encubres, Dios de Israel, que salvas. Isaías 45:15. Dios se oculta en su gloria,
“De hecho, Dios da sabiduría, conocimiento y alegría a quien él mira con buenos ojos; pero al que peca le





