Te ruego por mi hijo Onésimo, a quien engendré en mis prisiones, el cual en otro tiempo te fue inútil,
Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de éste postrada en cama, con fiebre. Mateo 8:14.
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares
“Dichosos los de corazón limpio, porque verán a Dios» (Mateo 5:8). Los judíos no conocieron los baños públicos hasta los
Levantándose entonces Pedro, fue con ellos; y cuando llegó, le llevaron a la sala, donde le rodearon todas las viudas,
Y dijo una de ellas: ¡Ah, señor mío! Yo y esta mujer morábamos en una misma casa, y yo di





