«El año cincuenta será declarado santo, y se proclamará en el país la liberación de todos sus habitantes. Será para ustedes un jubileo, y cada uno volverá a su heredad familiar y a su propio clan»
Lev. 25:10
-Necesito un lugar para esconderme -dijo Isabella, que tenía una bebita en sus brazos. Era evidente que era una esclava fugitiva. Isaac y María se miraron el uno al otro. Eran miembros de un grupo cristiano llamado los Cuáqueros, que estaban en contra de la esclavitud. Por supuesto que ayudarían. Aceptaron a Isabella en su hogar y le ofrecieron trabajo. Sin embargo, su vida estaba por complicarse. El exdueño de Isabella, un hombre llamado Dumont, llegó a la casa, amenazando a «Bella» con castigarla por huir.
-Debes volver conmigo -ordenó.
-No, no voy a volver contigo -respondió ella con determinación.
-Bueno, me llevaré a la niña -dijo él.
Fue entonces que Isaac se metió en la conversación. Antes de permitir que se lleven a Isabella por la fuerza, compraría su servicio. Dumont le exigió 25 dólares, el equivalente a unos 600 dólares de hoy. Isaac lo pagó, y así compró la libertad de la madre y la niña.
Más adelante, Isabella se cambiaría nombre a Sojourner Truth, y se convertiría en una predicadora itinerante que hablaba en favor de la igualdad de derechos para esclavos y para mujeres. Entraba a un pueblo y ponía un cartel que decía: «Pregonaréis libertad en la tierra a todos sus moradores». Cantaba himnos hasta reunir a un buen grupo de gente, y entonces comenzaba a hablar.
La gente se asombraba del poder de sus palabras. Aunque no sabía leer, parecía conocer la Biblia de memoria. Los oyentes disfrutaban su ingenio. En una reunión, un hombre exclamó:
-Vieja, tu charla me importa menos que la picadura de una pulga.
-Dios mediante-respondió Sojourner-, haré que no pares de rascarte.
Y realmente, logró que los Estados Unidos no pararan de rascarse con el problema de la esclavitud hasta que se desencadenó la Guerra Civil y el país le puso fin a la esclavitud. Su libertad, comprada por un cristiano amable muchos años antes, ayudó a comprar la libertad de todos los esclavos.

