«Unos cantaban alabanzas y otros respondían: «Den gracias al Señor, porque él es bueno, porque su amor por Israel es eterno»».
Esdras 3:11
-Ahora deseo mencionarles el libro de Esdras -dijo el papá-.
Según la tradición judía, el autor fue el sacerdote Esdras y por eso lleva su nombre. El libro consta de diez capítulos, y se inicia con el decreto de Ciro de hacer volver a los judíos a su tierra en cumplimiento de la profecía de Jeremías, quien había predicho que después de setenta años el pueblo regresaría a su territorio.
—Dios cumple sus promesas —comentó Susana.
-A veces no las cumple porque nosotros no le obedecemos —añadió Mateo.
-Están en lo correcto —afirmó el papá—. Dios cumple sus promesas si nosotros cumplimos lo que él nos pide. El profeta Isaías había mencionado que Ciro sería el rey que daría el decreto para que los judíos regresaran. Se cree que Daniel le comunicó esta profecía a Ciro y obedeció a Dios cumpliendo lo que se había dicho de él.
El primer grupo que salió a la orden del decreto llevaba como líderes a Zorobabel y a Josué. Después, durante el reinado de Artajerjes, llegó otro grupo de judíos trayendo como líder al sacerdote Esdras. Él era un hombre apreciado por el rey y le autorizó todo el material que necesitara para la reconstrucción del templo.
La llegada de Esdras fue muy buena, ya que se necesitaba un líder espiritual como él, y desde que llegó a Jerusalén tuvo mucho interés en la vida espiritual del pueblo. Sabía que de eso dependería el éxito de la reconstrucción y que pudieran vivir en paz.
En el libro se menciona la reforma que se realizó y la expulsión de las mujeres extranjeras que se habían casado con judíos. Esdras fue un hombre clave para el pueblo. Dejen que Dios los use también para ser una bendición -finalizó el papá.
Tu oración:
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¿Sabías qué?
Los reyes paganos Ciro y Artajerjes, entre otros, fueron instrumentos de Dios para cumplir las profecías.

