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Constructor de murallas

Matutinas para Menores 2020

«Mientras permanecían en su lugar, durante tres horas se leyó públicamente el libro de la ley del Señor su Dios, y durante otras tres horas confesaron sus pecados y adoraron al Señor».

Nehemías 9:3

-Nehemías se dirigió a Jerusalén con un grupo de judíos -dijo el papá—. El rey lo nombró gobernador de aquellas tierras. No fue fácil su estadía ni su trabajo. Como siempre sucede, hay enemigos que quisieron interponerse para que no se llevara a cabo la obra de reconstrucción de las murallas de la ciudad.

-Satanás siempre se interpone para que las personas no se porten bien —comentó Mateo.

-Así será hasta el fin -asintió el papá-, pero estando Dios con nosotros no hay nada que temer. Cuando llegó Nehemías, realizó un recorrido en secreto, y se dio cuenta de que la tarea no era nada fácil.

Organizó bien a su gente, y por familias se comprometieron a reconstruir las murallas. Hubo veces en que tenían que llevar la espada con ellos porque sus enemigos los habían amenazado con atacarlos. Nehemías y Esdras el sacerdote llamaron a una reforma espiritual. ¿Se imaginan pasar tres horas leyendo el libro de la ley y que todos estuvieran quietos escuchando, incluso los niños? Después, el sacerdote Esdras oró y pidió perdón a Dios por los pecados del pueblo.

Cuando se terminó de reconstruir la muralla hubo una fiesta de dedicación con muchas alabanzas a Dios. Todos estuvieron alegres, incluyendo las mujeres y los niños. Mientras Nehemías estuvo como gobernador fue fiel en su liderazgo, nunca cobró lo que le correspondía de salario ni tampoco lo hicieron sus ayudantes. No quisieron ser una carga económica para el pueblo, como lo habían sido otras personas en el pasado.

Con fe, esfuerzo y determinación, a pesar de las circunstancias negativas, Nehemías logró su propósito. Nosotros también debemos actuar con fe y esfuerzo, para lograr las metas que nos propongamos.

Tu oración: Querido Dios, ayúdame a esforzarme en todo lo que emprenda.

¿Sabías qué?

Los enemigos amenazaron a Nehemías con matarlo, pero él no les tuvo miedo.