«Si ahora callas y no dices nada, la liberación de los judíos vendrá de otra parte, pero tú y la familia de tu padre morirán».
Ester 4:14
-El segundo libro de la Biblia que lleva el nombre de una mujer es Ester -inició esa mañana el culto la mamá-. Es un libro corto, de escasos capítulos, pero emocionante el drama que cuenta. El autor del libro se desconoce; se cree que fue o Esdras, o Nehemías o Mardoqueo.
Quien sea que haya sido, sin duda conocía muy bien las costumbres y sucesos de ese tiempo. Como les dijo su padre hace un par de días, ya se habían dado algunos decretos para que los judíos volvieran a su tierra; los que se quedaron en el exilio ni siquiera se imaginaban la experiencia por la que pasarían.
-A mí siempre me ha gustado la historia de la reina Ester —comentó Susana.
-Es una historia hermosa. Esa joven arriesgó su vida para salvar a su pueblo. ¡Qué valiente! Confiaba en Dios y lo buscó con ayuno y oración. En el libro se relata como un enemigo de Mardoqueo llamado Amán quiso exterminar a todo el pueblo judío, al que la reina Ester pertenecía.
Sin embargo, Dios protegió a su pueblo, y en vez de llevarse a cabo la obra del enemigo, sirvió para dar testimonio de quién era el verdadero Dios. Finalmente el pueblo judío fue beneficiado a tal punto que muchos deseaban ser judíos para que nada malo les sucediera.
— ¡Qué interesante que las cosas salieron al revés de lo que esperaba Amán! —comentó Mateo.
— En este relato vemos cómo Dios usó a Asuero, el rey, para que protegiera a los judíos. Satanás quiso exterminar al pueblo elegido y Dios lo protegió, como nos protegerá a nosotros hasta el final concluyó la mamá.
Tu oración:________________________________________________________________________________________________________________
¿Sabías qué?
El rey Asuero que se menciona en el libro de Ester era el rey Jerjes.

