«Y no solo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia; la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza»
Romanos. 5:3-4
¿Sales a dar caminatas con tu familia? Quizá la senda más famosa en los Estados Unidos sea el Sendero de los Apalaches. Realmente es muy largo como para recorrerlo un sábado de tarde, porque va desde Georgia hasta Maine.
Algunos hombres han establecido récords de velocidad en el sendero corriendo todo el día por cincuenta días seguidos. Es un logro asombroso, especialmente cuando consideras la cantidad de kilómetros que recorrieron por las laderas de las montañas.
Entonces, en el verano de 2011, una mujer logró el mejor tiempo en recorrer los 3.500 kilómetros. Y aquí está lo más sorprendente: ella no corrió como los demás que habían logrado récords; ella caminó.
Jennifer Pharr David comenzaba a caminar a las 4:45 y caminaba por 16 horas. Los corredores que habían logrado récords de velocidad antes que ella habían ido más rápido, pero solo habían logrado mantener su ritmo por unas 12 horas al día. La disposición de Jennifer de mantenerse más tiempo en el sendero marcó la diferencia. Seguía aún si se sentía enferma o las piernas le quemaban de dolor. Seguía caminando bajo el Sol y las tormentas.
«Es increíble», le dijo a National Geographic cuando la nombraron Aventurera del Año. «Pasas por momentos difíciles, pero la vista es tan hermosa. Vi 36 osos pardos. Vi alces y ciervos. Te vuelves parte de la naturaleza».
A veces, tus objetivos parecen tan lejanos como el fin del Sendero de los Apalaches. Pero, como Jennifer, sigue avanzando en la dirección correcta. Ya sea que camines o corras, llegarás.

