«El sexto día, cuando preparen lo que van a llevar a casa, deberán recoger el doble de lo que recogen cada día»
Éxodo 26:5
El pueblo de Israel anduvo cuarenta años en el desierto. Dios lo protegió y le dio muchas pruebas de su amor. Una de ellas fue cuando hizo descender del cielo un alimento muy bueno: el maná. Algunas personas querían juntar para varios días, pero Dios les había recomendado:
-Únicamente los viernes juntaréis el doble, porque el sábado es día de descanso. Si juntaban más maná del que necesitaban durante la semana de trabajo, este se echaba a perder. Pero el sábado no caía.
¿Y yo?
Dios te dio un día de la semana para que lo pases junto a él sin que te preocupes por otras cosas.
Mi oración para hoy
Muchas gracias, querido Dios, porque le diste el maná al pueblo de Israel y también le das trabajo a mis padres.

