«Canten a Dios con alegría, habitantes de toda la tierra; den rienda suelta a su alegría y cántenle himnos».
Salmo 98:4
-Un himno que cantamos en la época navideña es el número 78, «¡Al mundo paz!» -inició hablando la mamá-. Es un himno alegre que nos invita a alabar con todo el corazón a nuestro Dios. El autor es el reconocido Isaac Watts, a quien se le conoce como «padre de los himnos en inglés». Desde joven se notó que tenía talento para la literatura y era muy estudioso.
A los cinco años aprendió latín; a los nueve, griego; a los once, francés; y a los trece, hebreo. Un domingo, saliendo del templo, no contento con la forma de alabar a Dios únicamente con los Salmos, el pastor le dijo que compusiera un himno. Isaac aceptó el reto, y el siguiente domingo ya tenían un himno para cantar compuesto por él. A la congregación le gustó. Después siguió componiendo himnos nuevos.
-¡Qué talento tan bonito! -comentó Susana.
-Sí, cuando entregamos los talentos a Dios, él los multiplica; eso pasó con él —asintió la mamá-. Este himno se inspiró en el Salmo 98, apelando a cantar con alegría la llegada del Salvador. Aunque en el original, no se refiere al nacimiento de Jesús, sino más bien a su Segunda Venida.
—Yo pensaba que era navideño -comentó Mateo.
-Bueno, algunas veces se van haciendo modificaciones a lo originalmente compuesto. Por ejemplo, la versión en español, cuyo autor se desconoce, sí habla del nacimiento de Jesús. En cuanto a la música, fue compuesta por Handel, el famoso compositor de El Mesías. El himno es precioso y nos invita a alabar a Dios y a estar seguros de que traerá la paz que tanto necesitamos —concluyó la mamá.
Tu oración:
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¿Sabías qué?
El canto se ha usado en toda case de momentos como cuando Pablo y Silas estaban en la cárcel.

