«Verdaderamente el Dios de ustedes es el más grande de todos los dioses; es el Señor de los reyes y el que revela los misterios».
Daniel 2:47
-Imaginemos nuevamente que es Daniel quien nos cuenta su historia -comenzó el padre.
«Un día me di cuenta de que el rey estaba molesto. Había mandado matar a todos los sabios del reino, y entre ellos estábamos mis tres amigos y yo. Cuando se nos comunicó la orden, pregunté por qué y me respondieron que el rey había tenido un sueño y ninguno de sus sabios había podido interpretarlo.
Pedí que se me concediera tiempo para darle el significado del sueño. Mis amigos y yo oramos, y Dios me reveló el sueño del rey y su significado. Cuando desperté alabé al Señor porque me había considerado digno de darme la revelación que le habíamos pedido.
»Esa mañana llamé al guarda y me hizo llegar delante del rey. Le dije al rey que era Dios quien me había revelado tanto el sueño como el significado. Y le expliqué que él, como monarca, estaba preocupado por el futuro del reino, y Dios le dijo a través del sueño lo que iba a suceder.
Había soñado con una gran estatua que tenía la cabeza de oro, que representaba a Babilonia, un reino rico y poderoso; tenía el pecho y los brazos de plata, que representaban a otro reino menor; el vientre y los muslos eran de bronce, y simbolizaban a otro reino que dominaría la tierra; las piernas de hierro simbolizaban un reino fuerte; y los pies y los dedos parte de hierro y parte de barro simbolizaban a una autoridad débil.
Cuando estaba viendo esa gran estatua llegó una piedra y la derrumbó. Eso significaba que Dios al final establecerá un reino que será para siempre.
»El rey Nabucodonosor se quedó asombrado y reconoció que el Dios de los hebreos era el verdadero Dios. No olvides que Dios sigue gobernando tu vida y el mundo».
Tu oración: Querido Dios, gracias porque gobiernas el mundo y pronto habrá un reino que no tendrá fin.
¿Sabías que?
Daniel fue también profeta.

