«…para que proclaméis las obras maravillosas de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable»
1 Pedro 2:9, NVI
El pulpo es animal marino grande y tiene ocho brazos (tentáculos). Cuando se siente amenazado, rápidamente levanta los tentáculos y dispara una especie de tinta negra para poder huir.
También puede cambiar su color y confundirse con el ambiente que lo rodea para desorientar a sus enemigos.
Hay algunos niños que, así como el pulpo, cambian de actitud según el ambiente en el que estén e imitan a sus compañeros para no parecer diferentes a ellos: ven las películas que no son para su edad, dicen palabrotas, gritan…
¿Y yo?
Dios te hizo diferente y especial. No necesitas imitar a nadie.
Mi oración para hoy
Jesús, muchas gracias porque no hay nadie que sea igual a mí.

