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Las advertencias de Jesús

Matutinas para Mujeres 2020

El 13 de marzo de 1991, en una de las carreteras más transitadas de Gran Bretaña, se produjo un terrible accidente. Diez personas murieron, pero muchas otras salvaron la vida gracias a la actitud de un hombre que fue considerado un héroe. Alan Bateman, que había sido uno de los primeros en colisionar, se dio cuenta de la gravedad de la situación e inmediatamente salió de su auto dañado y comenzó a correr por la carretera, advirtiendo a todos los conductores que se iban acercando al lugar de la colisión.

Así los obligaba a reducir la velocidad y a evitar formar parte de aquel accidente en cadena. Muchos se sintieron molestos por los avisos de Alan, e incluso le pitaban fuertemente para que se apartara de la carretera y les permitiera seguir su camino. No todos apreciaron su sacrificio, porque llevaban en sus mentes sus propias agendas, que los hacían permanecer ajenos a la escena que estaban viviendo en realidad.

Lo que hizo Alan Bateman tiene una explicación muy sencilla; se llama acto de amor. Pero no todo el mundo sabe interpretar lo que tiene delante y, a muchos, incluso el amor les molesta. Esto es lo que nos sucede a veces con Jesús. Su vida entera fue un acto de amor, y muchas de sus palabras fueron advertencias para evitarnos el mal hacia el que nos dirigimos. Solo quien te aprecia, te advierte; y Jesús nunca dejó de hacerlo. Nos ha dado advertencias como las siguientes:

  • «Cuídense de la levadura de los fariseos» (Mat. 16:6), es decir, de la hipocresía.
  • «Entren por la puerta angosta. Porque la puerta y el camino que llevan a la perdición son anchos y espaciosos, y muchas entran por ellos» (Mat. 7:13), es decir, sigue en el camino del evangelio aunque por ello seas impopular.
  • «Todo árbol que no da buen fruto, se corta y se echa al fuego» (Mat. 7:19), por lo tanto, da buenos frutos por medio de una relación con el Espíritu Santo.
  • «El que me oye y no hace lo que yo digo, es como un tonto que construyó su casa sobre la arena. Vino la lluvia, crecieron los ríos, soplaron los vientos y la casa se vino abajo. ¡Fue un gran desastre!» (Mat. 7:26-27). Evita el desastre en tu vida siguiendo las advertencias de Jesús.

«Todo árbol que no da buen fruto, se corta y se echa al fuego»

Mateo. 7:19