«Pero el Señor es fiel, y él os fortalecerá y os protegerá del maligno»
2 Tesalonicenses 3:3, NVI
Licas era un gatito muy mimado por la familia Pereira. Al minino le gustaba jugar con todos, pero sobre todo disfrutaba durmiendo en el regazo del padre de la casa.
Un día, como era su costumbre, salió a dar un paseo. Sin embargo, sucedió algo extraño. De pronto, se oscureció el cielo y se escucharon estruendos que nunca había oído. Además, comenzó a caer agua del cielo.
Asustado, Licas echó a correr en el sentido contrario de la casa y, al poco tiempo, se perdió.
Estuvo perdido durante tres días. Finalmente, consiguió volver a su casa.
¿Sabes lo que vio a lo lejos? A la familia, asomada a la ventana, esperándolo, muy preocupada.
Después, todos le hicieron muchos mimos.
¿Y yo?
Dios también se preocupa por ti y quiere que tú estés siempre seguro a su lado.
Mi oración para hoy
Muchas gracias, Señor, por ser fiel.

