Versículo para hoy:
El que robaba, deje de robar.
Efesios 4: 28
EL TLACUACHE, también conocido como zarigüeya, es el único mamífero en México que tiene un marsupio, es decir, una bolsita en su vientre donde termina de desarrollar a sus crías. Posee cinco dedos en sus manos y cinco en los pies; además, tiene una cola más larga que su cuerpo, que sirve para que se columpie de las ramas de los árboles, agarrándose de ellas, y para que las crías se afiancen de ella al pasear en la espalda de su mamá.
Algo curioso de este marsupial mexicano es que se lleva todo lo que llama su atención, así sea comida, pertenencias de la gente y hasta gallinas. Es por ello que tiene una connotación de ladrón.
Hay personas que se parecen al tlacuache, y no lo digo porque tengan marsupio, sino porque se llevan todo lo que les gusta sin pedirlo. ¡Tristemente así es! No piden permiso para tomar las cosas ajenas, las agarran y no las devuelven.
Por eso tú, cuando necesites alguna monedita de mami o papi pídesela; si deseas tomar ese juguete bonito de tu hermanito dile que te lo preste, o si no llevas lápiz a la escuela sé cortés y pídeselo a tu compañero. De esa manera obedecerás el mandamiento que Jesús nos dejó.
Oración: Querido Jesús, ayúdame a respetar las cosas de los demás y pedirlas si las necesito. Amén.

