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Los Derechos de Los Animales

Devocional adventista para adoslescentes 2022

Pues Dios juzgará toda obra, buena o mala, aun la realizada en secreto.

Eclesiastés 12: 14, NVI

El 23 de febrero de 1883, la Sociedad Americana Antivivisección fue organizada por Caroline White en Filadelfia, Pensilvania. ¿La AAVS?, dirás. ¿Qué es eso?

Es una organización parecida a la Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales.

La AAVS es la organización de defensa de los animales sin ánimo de lucro más antigua de los Estados Unidos, y sus miembros se interesan por detener las investigaciones experimentales en las que se abre a los animales vivos o se los opera sin la anestesia adecuada. En la actualidad, la organización también hace campaña contra los laboratorios de investigación que experimentan con animales para fabricar cosméticos, productos para el cabello, limpiadores y medicamentos de muchos tipos.

Caroline fue muy activa en la organización, y su esposo, que era abogado, la ayudó a conseguir apoyos para sus programas. También trabajó muy duro contra la cacería de aves en cautiverio. La caza de aves es un deporte en el que se sueltan aves, como palomas, en torneos de tiro para que los deportistas puedan dispararles para practicar su puntería.

Caroline también trabajo para crear refugios de animales para perros y gatos sin hogar, y para mejorar las condiciones en las que se transportaba el ganado de un lugar a otro. En aquella época los animales que eran llevados a los mercados tenían que viajar en vagones de ganado abiertos o en camiones, incluso en el tiempo muy frío. A menudo se los hacinaba en corrales sucios durante días, en espacios demasiado pequeños.

Una cosa es tener que matar a un animal por una razón específica, pero otra muy distinta es ser cruel con ese animal y matarlo innecesariamente o hacerlo sufrir. Matar y producir miseria son conceptos extraños para Dios. No era su plan que sus criaturas tuvieran que sufrir, pero cuando el pecado entró en este mundo, el sufrimiento de los animales vino con él. Como hijos de Dios, debemos hacer todo lo posible para evitar el sufrimiento y el dolor de los animales.

Dios creó a los animales para que fueran una bendición para los humanos que tuvieran dominio sobre ellos, y en los rostros y el comportamiento de los animales vemos la sabiduría y la provisión de un Dios amoroso. Vemos gracia y agilidad en el vuelo del águila, fidelidad en nuestro perro y humor en las travesuras de los monos. En cada criatura que Dios ha hecho podemos ver algo de su genialidad y creatividad.

Bradley Booth ha enseñado en escuelas adventistas de los Estados Unidos, África, Rusia y Tailandia. Actualmente es el director de The Story Tellers Ministry, que ayuda a enseñar el arte de escribir historias antiguas que siguen siendo importantes hoy. La oración del Dr. Booth es que sus libros inspiren a los lectores a mantenerse de parte de Jesús tanto en los buenos como en los malos tiempos.