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Girl Scouts

Devocional adventista para adoslescentes 2022

¡Muchas mujeres han hecho el bien, pero tú las sobrepasas a todas!

Proverbios 31: 29, RV95

Parece que históricamente las niñas no han tenido tantas oportunidades de aventura como los niños. En los días del Lejano Oeste, Annie Oakley también pensaba así. A la temprana edad de nueve años aprendió a cazar animales salvajes para proveer comida a sus hermanos. Cuando su padre murió repentinamente, su madre la envió a una granja para pobres, que era un centro gubernamental para jóvenes necesitados.

Annie aprendió a ser independiente y, gracias a sus habilidades como tiradora, llegó a actuar en uno de los espectáculos del Lejano Oeste de su época. Incluso actuó para presidentes de los Estados Unidos y miembros de las familias reales europeas. La gente no estaba acostumbrada a ver a una mujer actuando así en público, y por eso parece que los periódicos de la época trataron de calumniarla con historias turbias sobre sus antecedentes. Pero Annie era en realidad una mujer de buena reputación, y luchó por mantener su buen nombre.

Si las niñas exploradoras, o sea, las Girl Scouts, hubieran existido entonces, Annie probablemente se habría unido a ellas. El 12 de marzo de 1912, esa organización tuvo su inicio. Juliette Gordon Low, de Savannah, Georgia, fue la fundadora de la organización que ahora inspira a casi diez millones de niñas de once a diecisiete años en todo el mundo.

El nombre original era The Girl Guides, pero se cambió a Girl Scouts [Niñas Exploradoras) en 1913. Hoy en día, las niñas exploradoras son conocidas por muchas cosas, especialmente por las galletas tan ricas que venden. Sin embargo, el verdadero propósito de la organización es ofrecer a las niñas oportunidades de aventura y aprendizaje y educarlas para que sean ciudadanas de bien.

Hoy en día, como Annie Oakley, las niñas quieren hacer casi todo lo que hacen los niños. Juegan al rugby y conducen coches de carreras, estudian Derecho e Ingeniería, e incluso tienen la oportunidad de presentarse como candidatas a la presidencia de sus países. Y las niñas cristianas pueden tener un impacto aún mayor. Tienen oportunidades de cambiar su mundo, no solo a través de carreras profesionales en cualquier ámbito que elijan, sino aún más a través del servicio fiel para ayudar a los niños necesitados, así como a los adultos, a vivir vidas más significativas.

Al igual que Jesús cuando estuvo en esta tierra, quien atesoró a cada persona que conoció, las niñas pueden alentar a las personas que conocen a experimentar la mejor aventura de todas: una amistad con el Dios que creó la aventura. Salomón se refería a ellas cuando dijo: «¡Muchas mujeres han hecho el bien, pero tú las sobrepasas a todas!».

Bradley Booth ha enseñado en escuelas adventistas de los Estados Unidos, África, Rusia y Tailandia. Actualmente es el director de The Story Tellers Ministry, que ayuda a enseñar el arte de escribir historias antiguas que siguen siendo importantes hoy. La oración del Dr. Booth es que sus libros inspiren a los lectores a mantenerse de parte de Jesús tanto en los buenos como en los malos tiempos.