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La Compra de Luisiana

Devocional adventista para adoslescentes 2022

Entonces yo echaré de tu presencia a las naciones, ensancharé tu territorio.

Éxodo 34: 24, NVI

¡Qué momento en la historia de los Estados Unidos! En un día, el tamaño del país se duplicó, gracias al presidente Thomas Jefferson y a la compra de

Luisiana. El territorio de Luisiana contenía los estados actuales de Arkansas, Misuri, lowa, Oklahoma, Kansas y Nebraska, y partes de Minnesota, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Nuevo México, Montana, Wyoming, Colorado y, por supuesto, Luisiana. La tierra, bautizada originalmente por dos exploradores franceses en honor al rey Luis XIV, permaneció sin uso en manos francesas durante casi cien años. Tras venderla a España como parte de los términos de un tratado en 1762, Francia la recupero en otro tratado en 1801. El vasto territorio de Luisiana siguió acumulando polvo, ya que los franceses no hicieron nada por desarrollarlo, y cuando Napoleón Bonaparte necesito dinero, lo vendió gustosamente a los Estados Unidos por unos 13 millones de dólares. El 30 de abril de 1803, el acuerdo fue oficial; el presidente Jefferson había realizado la mayor compra de la historia de los Estados Unidos. Los exploradores que se dirigían al oeste en sus carros cubiertos pueden haber sacudido sus cabezas a la vista de este gran desierto americano, pero ahora es imposible imaginar el país sin su corazón geográfico.

Sorprendente. Los franceses y los españoles, y luego los franceses de nuevo, no hicieron nada con él durante todos esos años, pero nueve años después de la compra, Estados Unidos empezó a crear nuevos estados en el territorio. En la actualidad, estos estados son el granero de gran parte del mundo. Solo el suministro de grano de estos estados del medio oeste puede alimentar al mundo: proporcionan 50 millones de toneladas de grano al año. ¡Eso son unos 45,000 millones de kilos (100,000 millones de libras) de trigo, avena y cebada! Dios bendijo a los Estados Unidos en 1803 cuando lograron conseguir tierras por un costo de solo 7 centavos por hectárea, y que, más de doscientos años después, siguen proporcionando abundancia para el país y para el mundo.

Dios también puede ayudarte a ti a tomar buenas decisiones. Él espera que consultes con el respecto a qué universidad asistir y qué carrera estudiar. A él le encantaría participar en cada decisión que tomes. Puedes confiar en él como tu socio, porque es el Ser más sabio del universo, y ya ha demostrado su cuidado por ti al proporcionarte todo lo que necesitas para sobrevivir y prosperar. Una sociedad con Alguien que ayudó a una nación a duplicar su tamaño en un día: ¡qué trato!

Bradley Booth ha enseñado en escuelas adventistas de los Estados Unidos, África, Rusia y Tailandia. Actualmente es el director de The Story Tellers Ministry, que ayuda a enseñar el arte de escribir historias antiguas que siguen siendo importantes hoy. La oración del Dr. Booth es que sus libros inspiren a los lectores a mantenerse de parte de Jesús tanto en los buenos como en los malos tiempos.