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RA II

Devocional adventista para adoslescentes 2022

¡Mirad a mí y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay otro!

Isaías 45: 22, R195

¿Te has preguntado alguna vez cómo se cruzaban los océanos en la antigüedad? ¿Cómo llegaron a Hawái sus primeros habitantes? ¿Cómo llegaron a Australia sus habitantes originales? ¿Cómo se transportaron los pueblos antiguos desde África hasta el Nuevo Mundo? ¿Navegaron en barcos largos y elegantes como los fenicios, o en barcos con largas filas de remos como los romanos, o en barcos largos, anchos e inclinados con cabezas de monstruos en la proa como los vikingos?

En la década de 1930, el mundialmente conocido explorador y arqueólogo Thor Heyerdahl se propuso responder estas preguntas. Observó claras similitudes entre los pueblos mediterráneos y las civilizaciones de América Central y del Sur, como la afición a construir pirámides, e hizo audaces afirmaciones sobre cómo los antiguos emigraron a nuevas tierras a través de vastas extensiones de océano.

En 1947, Heyerdahl puso a prueba su impopular teoría de que los primeros seres humanos que llegaron a la Polinesia habían navegado por el Océano Pacífico desde Perú en balsas prehistóricas hechas de madera de balsa. Con la esperanza de demostrar que los escépticos estaban equivocados, construyó una balsa de este tipo, la llamó Kon-Tiki, y completó el viaje de 7000 kilómetros 14.300 millas) en solo 101 días. Pero ¿cómo llegaron los antiguos humanos al hemisferio occidental por primera vez?

El 17 de mayo de 1970, Thor y una tripulación formada por seis noruegos y un sueco zarparon para demostrar su teoría de que los antiguos viajeros cruzaron el vasto Océano Atlántico, no en embarcaciones comunes, sino en botes de caña hechos de papiro, como los que habían flotado en el Nilo durante siglos. Los científicos contemporáneos se burlaron de esta teoría, argumentando que los juncos se anegarían tras menos de dos semanas en el mar, pero con la ayuda de aymaras constructores de barcos, él construyó una réplica de 12 metros (39 pies] de una antigua embarcación egipcia de papiro, la llamó Ra II, y llegó con éxito al hemisferio occidental cruzando la parte más ancha del océano Atlántico en 57 días.

Desde el principio de los tiempos, el pueblo de Dios ha ido a lugares lejanos para llevar el evangelio al mundo. Algunos iban a pie y otros probablemente en camellos o caballos. Sin duda, muchos tomaron barcos como los que construyó Thor Heyerdahl. Algún día, en el cielo, cuando alguien pregunte cómo llegó el evangelio desde tu pueblo hasta los confines de la tierra, ¿no te gustaría tener tu propia historia de viaje para contar?

Bradley Booth ha enseñado en escuelas adventistas de los Estados Unidos, África, Rusia y Tailandia. Actualmente es el director de The Story Tellers Ministry, que ayuda a enseñar el arte de escribir historias antiguas que siguen siendo importantes hoy. La oración del Dr. Booth es que sus libros inspiren a los lectores a mantenerse de parte de Jesús tanto en los buenos como en los malos tiempos.