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¡Dame, dame! – Parte 1

Devocional adventista para pequeños 2022

Versículo para hoy:

Dos hijas tiene la sanguijuela, que solo saben pedir.

Proverbios 30: 15

TONY Y TITO llegaron a su casa corriendo. Tenían unos gusanos en sus piernas que no sabían qué eran.

-¡Mamá! No podemos quitarnos estos gusanos. Nos dan un poco de repugnancia. ¡Quítalos! ¡Por favor!

Mamá vio que en las piernas había unas sanguijuelas. Al moverlas del cuerpo de los niños, sangraron. Los pequeños se asustaron y le preguntaron por qué les salía sangre.

-Mucho tiempo atrás, se utilizaban como medicina para aliviar algunos dolores que las personas tenían. Las colocaban en alguna parte de su cuerpo para que succionaran la sangre contaminada y los enfermos mejoraban –explicó mamá.

-Pero, además de eso, ¿qué más hacen? —preguntó Tito.

-Nada, son cualquier otro gusano. Solo les gusta chupar la sangre. Duran aproximadamente tres meses digiriendo este alimento –afirmó mamá.

Querido amiguito, ¿no te has dado cuenta de que algunos niños se parecen a las sanguijuelas? ¡Solo les encanta pedir! No les gusta trabajar por las cosas para obtenerlas; les da tanta flojera, que se la pasan pidiendo. No les gusta ayudar en casa, pero sí desean todos los beneficios. No les gusta hacer los trabajos de la escuela, entonces piden a sus compañeros que se los hagan. Como les da tanta pereza esforzarse, no tocan ningún instrumento, no practican deporte ni desarrollan ninguna habilidad, más que la de extender su mano para decir: «¡Dame, dame!».

Mañana te contaré una historia de las consecuencias que se tienen por ser perezoso.

Oración: Querido Jesús, deseo ser un ayudante fiel. Amén.

¡Hola! Soy Vanessa. ¡Me encanta trabajar con niños! Por eso soy maestra de primaria en una escuela de México. Espero que disfrutes cada día de las meditaciones de este devocional que he preparado con cariño para ti.