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El Famoso Discurso de Lincoln

Devocional adventista para adoslescentes 2022

¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!

Juan 7:46, RV95

Hace ochenta y siete años, nuestros padres hicieron nacer en este continente una nueva nación…». En este día lluvioso de noviembre de 1863, el presidente Abraham Lincoln pronunció su famoso discurso de Gettysburg en un campo de batalla de Pensilvania. Esto se hizo para dedicar la zona de la batalla donde, solo cuatro meses antes, casi 50,000 soldados habían muerto, sido heridos o declarados desaparecidos en combate.

Lincoln habló de las vidas que se habían entregado para preservar a los Estados Unidos de América. «No podemos dedicar, no podemos consagrar, no podemos santificar este terreno —dijo-. Los valientes hombres, vivos y muertos, que aquí lucharon ya lo han consagrado». Y luego agregó: «El mundo apenas notará o recordará por mucho tiempo lo que aquí se diga, pero jamás podrá olvidar lo que ellos hicieron en este sitio».

El discurso completo tuvo apenas 278 palabras.

Edward Everett, famoso orador e invitado a la ceremonia, ya había pronunciado un discurso de dos horas. ¡Aburrido! Si no fuera porque el público estaba de pie bajo la lluvia, probablemente se habrían dormido.

El discurso de Lincoln, en cambio, duró solo dos minutos. Se fue del campo de batalla con la sensación de que había sido un fracaso. Sin embargo, Everett le dijo más tarde a Lincoln que el sencillo discurso era hermoso y que había dicho más en dos minutos que Everett en dos horas. Hoy en día, el discurso de Lincoln sigue siendo uno de los más famosos de la historia. Sus palabras todavía nos recuerdan aquel día de hace tanto tiempo en el que la sencillez se impuso a la sofisticación.

Cuando Jesús estuvo aquí habló con sencillez, utilizó palabras que la gente común podía entender y recordar, palabras que ofrecían consuelo, valor y esperanza. Y a la gente le gustaba. «¡Jamás hombre alguno ha hablado como este!», decían. Sin palabras rebuscadas. Sin largos sermones. Solo palabras que cambiaron el mundo para siempre.

Bradley Booth ha enseñado en escuelas adventistas de los Estados Unidos, África, Rusia y Tailandia. Actualmente es el director de The Story Tellers Ministry, que ayuda a enseñar el arte de escribir historias antiguas que siguen siendo importantes hoy. La oración del Dr. Booth es que sus libros inspiren a los lectores a mantenerse de parte de Jesús tanto en los buenos como en los malos tiempos.