Aclamad a Jehová, porque él es bueno; Porque su misericordia es eterna.
1 Crónicas 16:34, RV95
“Te doy gracias, oh Señor, con todo el corazón;
delante de los dioses cantaré tus alabanzas.
Me inclino ante tu santo templo mientras adoro;
alabo tu nombre por tu amor inagotable y tu fidelidad,
porque tus promesas están respaldadas
por todo el honor de tu nombre.
En cuanto oro, tú me respondes;
me alientas al darme fuerza” (NTV).
«Cuando me encuentro en peligro,
tú me mantienes con vida;
despliegas tu poder y me salvas
de la furia de mis enemigos.
¡El Señor llevará a feliz término
su acción en mi favor!
Señor, tu amor es eterno;
¡no dejes incompleto lo que has emprendido!” (DHH).
Repasemos los motivos de gratitud que expresa en el Salmo: tener un Dios de dioses, rebosante de amor y verdad; un Dios que responde cuando lo llamamos en oración; un Dios que nos fortalece y nos mantiene con vida; un Dios que continuamente está realizando una obra de bien en nuestro favor porque nos ama eternamente. ¡Cuántas razones para estar agradecidos!
A nuestro Dios le alegra que manifestemos agradecimiento. ¿Qué otros motivos de gratitud tienes hacia Dios? Pueden ser cosas pequeñas o grandes, incluso cosas que a veces pasan desapercibidas y no notas en el día a día. Cuanto más pienses, ¡más motivos para agradecer encontrarás!
Escribe motivos de gratitud en una tarjeta; tenla siempre a mano para leer y recordar, y por supuesto, ¡para seguir escribiendo más motivos de agradecimiento! Al hablar con Dios, hoy y cada día, no olvides agradecerle.
Gabriela

