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En la mañana saltaremos de alegría

Su enojo dura solo un momento, pero su bondad dura toda la vida. Tal vez lloremos durante la noche, pero en la mañana saltaremos de alegría.

Salmos 30:5, RVC.

En los Estados Unidos, una de cada diez personas padece depresión. Michael Gerson, un columnista del prestigioso periódico The Washington Post, es uno de los que forma parte de esa estadística.

Antes de escribir para el Post, Gerson escribía para la revista Newsweek, y era el escritor principal de los discursos del presidente George W. Bush. Sin embargo, su brillante carrera profesional no ha sido un impedimento para que sus bajos niveles de serotonina le hayan hecho creer que todos lo odian.

En febrero de 2019 Gerson fue hospitalizado a causa de su depresión. En una de sus columnas escribió un artículo en el que explica cómo la fe lo ayudó a salir de esa terrible experiencia. Gerson dice que, con independencia de cómo sean nuestros niveles de serotonina, siempre tendremos razones para dudar, para entristecernos y para estar airados.

Y al final del artículo agrega: “Muchos, claramente, oran para alcanzar una fuerza que no poseen, pero la promesa de Dios es diferente: incluso cuando fallan las fuerzas, hay perseverancia; incluso cuando falla la perseverancia, hay esperanza; incluso cuando falla la esperanza, hay amor; y el amor nunca falla”.77

“El amor nunca falla”. Esta declaración de Michael Gerson debería fijar en nuestra mente que la batalla contra nuestros problemas emocionales no se limita a que seamos fuertes y perseverantes, o a que tengamos una actitud positiva; el secreto es saber que cuando nuestra alma duele hasta los huesos y cuando todo falla, el amor divino permanece.

El salmista, que solía tener cuadros depresivos, declara: “Su enojo dura solo un momento, pero su bondad dura toda la vida. Tal vez lloremos durante la noche, pero en la mañana saltaremos de alegría” (Sal. 30:5, RVC).

Quizá ahora estamos en la época del llanto inconsolable, de la tristeza profunda, de la amargura y el dolor existencial; quizá se nos han acabado las fuerzas y hemos perdido la esperanza; si es así, entonces estamos en el instante preciso para grabar con letras de fuego en nuestro corazón que el amor del Señor por nosotros es para siempre.

Saber que contamos con ese amor nos enseñará a vivir aceptando que, aunque tengamos que llorar toda la noche, ya se acerca la mañana en la que “saltaremos de alegría”.

77 Michael Gerson, “I was hospitalized for depression. Faith helped me remember how to live”, The Washington Post, 18 de febrero de 2019.

J. Vladimir Polanco se ha desempeñado como pastor, profesor de teología y editor. Es el Editor de Publicaciones Teológicas de IADPA y director de la revista misionera "Prioridades", publicada mensualmente en cinco idiomas. El es el autor de varios libros.