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La Bendición de Obedecer

Todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán por haber obedecido al Señor tu Dios.

Deuteronomio 28:2.

Este es Pedro. Él está en la barca. ¿Sabes qué está haciendo? Pedro y sus amigos han intentado pescar toda la noche, pero no han conseguido capturar ni un solo pececito. ¿Alguna vez has intentado hacer algo que no te sale? ¿Lo sigues intentado o te enfadas y lo dejas?

Pedro estaba triste, porque había intentado pescar toda la noche, pero no le había salido bien. Ya iba a dejar de intentarlo cuando apareció Jesús y le dijo que lanzara la red al otro lado de la barca.

Pedro le respondió que ya lo había intentado muchas veces por aquel lado también, pero no había pescado nada. Sin embargo, puesto que Jesús se lo estaba pidiendo, decidió confiar en él y obedecer. Levantó la red y la lanzó al mar una vez más.

De repente, la red estaba muy pesada, y Pedro no podía traerla de regreso a la barca. ¿Te imaginas por qué? Porque estaba llena de pescados. Eran tantos que, entre varios hombres, no podían cargar la red. La obediencia de Pedro trajo bendición a todos. Muchas personas pudieron alimentarse ese día.

Cada vez que obedeces a Jesús y a tus padres, recibes una bendición. Dios bendecirá a tu familia también.

Querido Dios, quiero obedecerte y que los demás reciban bendición.

Actividad: En el culto familiar, comenta qué actos de obediencia puedes realizar que traigan bendición sobre ti y tu familia.

Dileisi Alimaris Pacheco es psicóloga clínica. Trabajó durante mucho tiempo con niños que tienen diversidad funcional. Le encanta trabajar con los niños de la iglesia. Actualmente colabora en el Grupo de Trabajo de Psicología y Discapacidad del Colegio Oficial de Psicología de Cataluña, España.