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El día del Señor vendrá

El día del Señor vendrá como ladrón en la noche. Entonces los cielos pasarán con gran estruendo, los elementos ardiendo serán deshechos y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.

2 Pedro 3:10

Tuvalu, un pequeño país del Pacífico Sur, a 4.000 kilómetros de distancia de Australia, ha comenzado a prepararse para su posible desaparición. Sus doce mil habitantes saben que todo lo que aman quedará sumergido bajo el mar, según lo expresó en un video Simon Kofe, ministro de Justicia, Comunicaciones y Relaciones Exteriores de Tuvalu.

En un breve discurso que envió a los integrantes de la Conferencia sobre el Cambio Climático, celebrada en Glasgow del 31 de octubre al 12 de noviembre de 2021, Kofe afirmó que el aumento del nivel del mar ha provocado que algunas partes de la isla se erosionen, que la penetración del agua salina no les permite consumir el agua de los pozos subterráneos, y que el consumo de agua potable depende de la lluvia.

Los terrenos de cultivo también se han visto afectados, lo que ha provocado problemas alimentarios a la nación. Kofe grabó el video con el agua hasta las rodillas en un zona que anteriormente era tierra seca. “Nos estamos hundiendo, pero lo mismo le pasa a todo el mundo”, dijo Kofe.

“Lo mismo le pasa a todo el mundo”, y por ello todos debemos seguir el ejemplo de los tuvaluanos y prepararnos para la inminente desaparición de este planeta. El apóstol Pedro lo presenta con estas palabras:

“El día del Señor vendrá como ladrón en la noche. Entonces los cielos pasarán con gran estruendo, los elementos ardiendo serán deshechos y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas” (2 Ped. 3:10).

Sí, todo lo que conocemos, lo que amamos, lo que vemos, desaparecerá. ¿Y desaparecemos nosotros también? Pedro nos recuerda: “Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia” (2 Ped. 3:13).

El mundo será destruido, de ahí que nuestra esperanza no radica en esta tierra, sino en la promesa de “cielos nuevos y tierra nueva”, una promesa que nos motiva a vivir como gente que tiene su atención más allá de esta tierra.

Y cuando todo lo que conocemos desaparezca, tú y yo viviremos en una tierra en la que “ya no habrá muerte ni sufrimiento, ni llanto, ni dolor, porque el mundo como existía antes ya desapareció” (Apoc. 21:4, PDT).

J. Vladimir Polanco se ha desempeñado como pastor, profesor de teología y editor. Es el Editor de Publicaciones Teológicas de IADPA y director de la revista misionera "Prioridades", publicada mensualmente en cinco idiomas. El es el autor de varios libros.