Después Rubén volvió a la cisterna y, al no hallar dentro a José, rasgó sus vestidos. Luego volvió a sus
Seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es. 1 Juan 3:2 Volvamos una vez más al texto que
Labán tenía dos hijas: la mayor se llamaba Lea, y la menor, Raquel. Lea tenía unos ojos muy tiernos, pero Raquel
Porque tú, Señor, eres bueno y perdonas; eres todo amor con los que te invocan. Salmos 86:5 Nadie se despierta
No les escribo esto para avergonzarlos, sino para darles un consejo, como a mis propios hijos, pues los amo. 1
Así que no se rebelen contra el Señor, ni tengan miedo de la gente de esa tierra, ¡Nosotros nos los







