Si anuncio el evangelio, ¡no tengo por qué gloriarme, porque me es impuesta necesidad; y ay de mí si no
Todos nosotros somos como un hombre impuro; todas nuestras buenas obras son como un trapo sucio; todos hemos caído como
Estaba hablando aún, cuando vino uno de casa del alto dignatario de la sinagoga a decirle: «Tu hija ha muerto;
Jesús habló una vez más al pueblo y dijo: «Yo soy la luz del mundo. Si ustedes me siguen, no
Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré
Si alguien me habla y yo no entiendo lo dice, esa persona pensará que soy un extranjero. Y lo mismo







