No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.
Gálatas 6: 7
En México se conoce este dicho popular: «Lo que aquí se hace, aquí se paga». Bueno, no va exactamente así, pero la santa Biblia te puede ayudar a recordar este hecho ineludible: tendrás que segar los frutos de todo lo que siembres.
Esto no significa que tienes a un Dios vengativo, sino que las acciones personales te harán cosechar las consecuencias naturales que vienen con ellas. En algunas ocasiones una persona puede sembrar solo acciones buenas, positivas y, sin embargo, de vez en cuando puede llegar a recibir cosas malas.
No obstante, la gran parte de su cosecha será positiva. Lo mismo es cierto con una persona que se dedica a sembrar acciones malas o negativas: tarde o temprano cosechará sus consecuencias fatales. Si ves el versículo desde la perspectiva del juicio de Dios, este cobra un significado un poco diferente.
Dios te está diciendo que no creas que te saldrás con la tuya después de hacer algún mal a pesar de que a primera instancia no parezca que vaya a pasar nada, porque él mismo como gobernante del cielo cuyos juicios son fieles y justos te dará tu justo pago por lo que hiciste cuando sea el momento.
Asimismo, Dios te recuerda que no importa si aparentemente no te va bien a pesar de que tus obras y acciones en la vida siempre son con las mejores intenciones, porque también algún día te dará tu buena recompensa. A la vista de Dios nada pasa desapercibido. Los malvados pueden prosperar con toda impunidad, aun con la complicidad de quienes en esta tierra debieran impartir justicia, pero tarde o temprano Dios llamará tanto al uno como al otro para que paguen por sus actos.
En este sentido, Dios no puede ser burlado; el hombre cosechará lo que sembró. Por esta razón debes vivir confiadamente en el Señor. Él es el dueño de todo, quien tiene el control de este mundo y del universo en sus manos.
Aunque parezca que los gobernantes se disputen por el poder y la autoridad, Dios se ríe de ellos, ya que no saben que están ahí porque él así lo quiere. En esta mañana te invitó a confiar en Dios y a hacer lo bueno ante sus ojos. Él tiene el control de tu vida y en sus manos puedes ser plenamente feliz, porque todo es por su gracia.

