Dios tiene especial cuidado de mí, que soy su humilde esclava. Desde ahora todos me dirán: ¡María, Dios te ha bendecido!
Lucas 1: 48
Hace muchos años, María estaba comprometida para casarse con José, quien era descendiente del rey David. Sin embargo, el ángel Gabriel le llevó un mensaje a la joven. Cuando María escuchó su nombre, se sorprendió.
El ángel le dijo que iba a tener un hijo que debía llamar «Jesús». Le anunció que podría tener al bebé gracias a la intervención milagrosa del Espíritu Santo. María respondió: «Yo soy sierva del Señor.
Que suceda conmigo todo lo que me has dicho». Y el ángel se fue. María era, sin duda, buena, humilde y fiel a Dios entre todas las mujeres. ¡Qué privilegio tan grande convertirse en la madre del Hijo de Dios! Dios tiene grandes proyectos para ti, ¿estás listo para responder: «Señor, yo soy tu siervo»?
Actividad. Con ayuda de un adulto, marca las huellas de tus pies en hojas de colores o recicladas. Recuerda que si quieres vivir para agradar al Señor, necesitas caminar cada día a su lado.
Oración. Querido Jesús, ayúdame a caminar siempre a tu lado para estar listo cuando me llames a cumplir cualquier misión. En tu nombre, amén.


