«Busquen el bien y no el mal, y vivirán».
Amós 5:14
-Los autores de los libros de la Biblia fueron todos personas muy diferentes -comenzó diciendo el papá-. Entre ellos hubo reyes, profetas, sacerdotes, médicos, e incluso un pastor de ovejas que se llamaba Amós. De esta manera vemos cómo Dios puede usar tanto a personas preparadas e influyentes, como a personas con oficios sencillos.
Es aquí donde puede apreciarse la mano de Dios al inspirar a un hombre sin instrucción que se deja usar por el Espíritu Santo. La época en que vivió Amós coincide con la del profeta Oseas. En el libro menciona que su mensaje fue dado en época del rey Jeroboam II de Israel y del rey Uzías de Judá.
Al inicio habla de un terremoto, pero no se tiene gran conocimiento del mismo. El mensaje se dirige a un Israel desobediente que, por haberse apartado de Dios, recibirá pronto un castigo. Por supuesto, sus mensajes no fueron bien vistos por los dirigentes de Israel.
El sacerdote Amasías lo acusó de conspiración ante el rey y pidió que se le prohibiera seguir hablando, pues desanimaba al pueblo diciéndoles que serían desterrados y que el rey moriría.
-Y eso que era el líder espiritual del pueblo -comentó Susana.
-Sí, ¿recuerdan cuando estudiamos los libros de Reyes? El pueblo de Israel había hecho altares para sacrificar a otros dioses y ya no iban a Jerusalén al templo para adorar. Eso hizo que poco a poco se fueran apartando de Dios. Amasías le ordenó al profeta que se fuera a Judá, ya que en Israel no lo querían.
Amós le respondió que él no era profeta, sino un simple pastor de ovejas. A pesar de ello, todo lo que había dicho era palabra de Dios y se cumpliría. Dios manda que le obedezcamos para que nos vaya bien -concluyó el papá.
Tu oración:
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¿Sabías qué?
«Amós» significa «el que lleva una carga».

