«Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfecciondos, consolaos, sed de un mismo sentir y vivid en paz y el Dios de paz y de amor estará con vosotros»
2 Corintios 13:11
LA PRINCIPAL CARACTERÍSTICA de los vehículos “cuatro por cuatro” es la tracción en las cuatro ruedas, de modo que todas ellas puedan impulsar el vehículo, y con una sus pensión adecuada soportar las peores irregularidades del camino y los lugares resbaladizos. La tecnologia cuatro por cuatro no aumenta la potencia del motor, pero la distribuye mejor, permitiendo una conducción más segura en todos los terrenos y situaciones.
El apóstol Pablo, antes de su saludo final, tiene una amonestación cuatro por cuatro» para la iglesia, a fin de que esta pueda distribuir mejor sus fuerzas y encarar con más seguridad su recorrido, aun en las situaciones más difíciles. Es reiterativo en Pablo el estímulo a vivir una vida gozosa, como característica distintiva del creyente, independiente de los tiempos que se enfrenten o las vicisitudes de la vida. El gozo debe continuar siendo parte de la experiencia cristiana de manera permanente.
Perfeccionaos: Se pide a los corintios que reciban las amonestaciones que han de conducirlos al perfeccionamiento de sus vidas como cuerpo de Cristo, mediante la comunión, relación, crecimiento y misión. Consolaos: Exhortaos, recobraos, acompañaos los unos a los otros. Presten atención a mi exhortación de convocar, animar, rogar, apoyar. Anímense unos a otros solidariamente. El Espiritu Santo es el Consolador, y el consuelo es el resultado de tener a Dios a nuestro lado.
Sed de un mismo sentir: Hemos de ocuparnos de las mismas cosas, entregados al amor y la verdad del evangelio, teniendo una misma mentalidad. A los romanos les dice que se esfuercen por lograr la unidad (Rom. 12:16; 15:6); en Filipos, suplica a Evodia y Sintique que vivan en armonia (Fil. 4:2). Pablo quiere que haya correlación entre la enseñanza y la unidad, pero no uniformidad. Los hermanos tienen que tener corazones y mentes unidas para enfrentarse al enemigo.
Vivid en paz: El creyente tiene que vivir en paz con todos, al menos, hacer todo lo que esté al alcance de cada uno (Rom. 12:18). Como ocurre con el amor, la paz también proviene de Dios.
Aceptar y vivir esta cuádruple orden en un vehículo «cuatro por cuatro» nos permite, aun en los caminos resbaladizos, empinados o peligrosos, circular mejor, más seguros y con la certeza de llegar al destino.
«Juntos somos más fuertes, vamos más lejos y llegamos más rápido” (Erton Kolher).

