«Aprovechando bien el tiempo, porque los dias son malos»
Efesio 5:16
HAY QUE SABER aprovechar las oportunidades porque tienen fecha de vencimiento, La palabra «oportunidad” viene del latín y significa «hacia el puerto». Da la idea de una nave que aprovecha el viento y la corriente para llegar al puerto con seguridad. Lo breve de la vida es un fuerte argumento para hacer buen uso de las oportunidades que Dios nos da. El otro argumento es que los días son malos. En los tiempos de Efesios 5, “los días malos” eran por la persecución del Imperio Romano que amenazaba debilitar el cumplimiento de la misión.
A continuación, trazaré un paralelismo en contraste con «algunas ideas modernas» comparadas con las «viejas ideas del apóstol”. Hoy, en muchos ambientes religiosos, impera el concepto de la teologia de la prosperidad, que sostiene que, cuanto más fieles somos más tenemos. En algunos casos podria ser, pero la relación Dios no una inversión finaciera redituable.
Hoy muchos religiosos dan prioridad a los titulos o la preeminencia, Pablo prefería llamarse esclavo o deudor antes que apóstol. Hoy muchos predican un evangelio motivacional, centrado en la autoestima. Es un evangelio antropocéntrico, con énfasis en lo que cada uno puede hacer. Pablo, sin embargo, predicaba el evangelio de Jesucristo porque es imposible que nadie pueda salvarse por sí mismo.
Hoy muchos se autoexaltan por sus propias buenas obras. Pablo buscaba hacer todo para la gloria de Dios ya que sabia que no tenia de que gloriarse. Pablo cumplía lo que bien resumiría siglos más tarde Charles Spurgeon: «Cuenta todo lo que Dios ha hecho contigo, pero no digas nada de lo que tú haces para Dios. No busques aplausos, busca su gloria».
Hoy muchos diluyen la doctrina y le hacen un descuento. Pablo la mantuvo siempre en alto y no negoció con el mensaje. Podía negociar las formas, pero nunca con el
fondo.
«La vida es demasiado corta para que la disipemos. No tenemos sino unos pocos días de gracia en los cuales prepararnos para la eternidad. No tenemos tiempo para perder, ni tiempo para dedicar a los placeres egoístas, ni tiempo para entregarnos al pecado» (Palabras de vida del gran Maestro, p. 76). «Es ya hora de levantarnos del sueño” (Rom. 13:11) y poner a trabajar todas las habilidades que Dios nos ha dado.
«Redimiendo el tiempo, porque los días son malos» (Efe. 5: 16, RVA), Vamos a recuperar el tiempo perdido. No solo porque los días son los peores. También son los últimos.

