Categories

Archivos

Oración de arrepentimiento -1

Lecturas devocionales para Adultos 2019

Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos pecado por haber hablado contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo.

Números 21:7

Siempre recuerdo a don Roberto Cuneo, un anciano inmigrante italiano que vivía frente a mi casa. De niño, yo pasaba horas en la vereda de la calle escuchando sus aventuras de marino; no sé si las inventaba, pero para mí daba igual. Hablaba cinco idiomas, y me enseñaba a presumir: cuando hablaba ingles, me decía : «Solo tú di all right. Van a creer que sabes ingles». Yo lo admiraba.

Una tarde, le pregunte si creía en Dios. Me miro y se quedo pensando. No me respondió, pero balbuceó un pensamiento, que aparentemente no tenia nada que ver con la pregunta: «La gente se arrepiente no tanto por el mal que hizo como por el temor a las consecuencias». Don Roberto dudaba de Dios, porque no había visto arrepentimiento en los hombre .

Algo de razón tenía don Roberto. Me pregunto si los hebreos no temían más  a las serpientes que sus pecados. Muchos nos entristecemos por haber pecado, y aun cambiamos exteriormente, porque les tememos  a «las serpientes», a las consecuencias de nuestras acciones. Pero esto no es arrepentimiento si no remordimiento.

El verdadero arrepentimiento es muy escaso. También lo es la fe. No porque Dios no quiera darla en abundancia, si no porque somos muy «testarudos» con nuestros pecados. ¡Preciosa fe que cambia la manera de mirarnos (ver Mar. 1:15)!

¿Para qué sirve el arrepentimiento, si no puede borrar lo que ocurrió? Si, no borra el pasado, pero transforma el corazón. No hay pecado tan grande que no se borre con genuino arrepentimiento (Mat 9:13). Lo que no puede el amor, ¡nada lo puede!

Este don es el fruto del Espíritu Santo en tu corazón. Es ka operación de Dios en tu interior antes de que tus labios eleven una oración de pena por ti mismo. Es la mejor medicina para tu alma.

No necesitamos arrepentirnos para ir a Cristo: al contrario: «La Sagrada Escritura no enseña que el pecador tenga que arrepentirse antes de poder aceptar la invitación de Cristo: ¡Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso! (Mat 11:28). La virtud proviene de Cristo es la que nos induce a un arrepentimiento genuino» (CC 24,25).

Oración: Jesús, te entrego mi corazón. 

Lecturas Devocionales Para Adultos 2019
Las Oraciones más Poderosas de La Biblia – Ricardo Bentancur