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La mentira destruye

Lecturas devocionales para Mujeres 2019

Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto.

Hechos 5:8.

Tan pronto Safira le respondió a Pedro con las palabras que encabezan nuestra reflexión de hoy, firmó su sentencia de muerte. El Espíritu Santo le estaba dando una oportunidad para declarar su pecado y ajustar cuentas con Dios, pero ella no aprovechó su última oportunidad de corregirse. El apóstol Pedro no pudo ayudar a Safira. Al igual que su marido, ella cayó a los pies de los enterradores que venían del cementerio, y murió.

Es sobrecogedor y escalofriante leer esta historia, porque nosotras también somos pecadoras. Nos aventuramos a jugar con el pecado sin advertir que cuanto más jugamos, más nos enredamos en él y, por lo tanto, más nos alejamos del único que puede salvarnos: Jesús. Algunas mujeres piensan que mentir a los demás es ser «más listas», más astutas o más inteligentes. No solo se engañan a sí mismas, tampoco atinan a comprender que están cavando su propia tumba.

Se dice que la verdad siempre encuentra el camino adecuado para salir ala luz. Los desafíos que deben ser superados por mantenerse de parte de la verdad no pueden compararse con la vergüenza, el bochorno y la desesperación que experimentamos cuando nuestra mentira es descubierta. Dios no tolera la mentira, porque él es la verdad (ver Juan 14:6). Tampoco entiende de mentiras piadosas, pues para él, mentir es mentir, punto final.

La mentira de Safira iba acompañada de malicia y avaricia, porque todo había sido planificado. Pocas veces una mentira se presenta sola; mas bien una mentira inicial nos lleva a otra, y esta, a otra mayor, hasta convertirse en una cadena. Ha llegado el momento de que nos alejemos de la mentira. Dejemos de acariciar este pecado que nos lleva a la destrucción.

La vida de Safira fue un ejemplo de corrupción y perdición. Nada es más preciado que una conciencia tranquila. No hay mejor que poder acostarnos noche y dormir en paz, confiadas en que el Señor está a nuestro lado guiando nuestros pasos. La vida de una cristiana debería destacarse por la honestidad y la integridad. Acudamos al pie de la cruz, donde se puede cultivar un carácter similar al de nuestro Salvador Jesús.

-Laura Fernández 

Lecturas Devocionales Para la Mujer 2019
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