Pondré en ustedes mi espíritu, y haré que cumplan mis leyes y decretos.
Ezequiel 36:27
Pablo predicaba del amor de Jesús en muchas ciudades y naciones. Ahora había llegado el tiempo para predicar en Europa. Cuando Pablo estaba en Troas, una noche, en las orillas del mar Mediterráneo, tuvo una visión.
Vio a un hombre de la región de Macedonia que le decía: *¡Ven a Macedonia y ayúdanos!>>. Después de la visión, Pablo comprendió que el Espíritu Santo le estaba pidiendo que fuera a esa región para predicar acerca del plan de salvación. Así que pronto obedeció.
En ese viaje, Silas, Timoteo y Lucas lo acompañaron. Tras un largo recorrido, finalmente llegaron a Filipos, la primera ciudad de Macedonia. Si bien al principio Pablo pensaba ir a predicar a Asia, el Espíritu Santo le mostró a dónde tenía que ir. Sin duda, aun en el presente, el Santo Espíritu te habla para guiarte.
¿Estarás dispuesto a obedecer?
Actividad. Con la ayuda de un adulto, busca un lugar a donde llevar alimento o algunos juguetes a otros niños para que así compartas las bendiciones que el Señor te ha dado.
Oración. Gracias, Señor, porque envías a tu Santo Espíritu para guiarme y para ayudarme a obedecer. En el nombre de Jesús, amén.


