Luego se levantó para espigar. Y Booz mandó a sus criados, diciendo: Que recoja también espigas entre las gavillas, y no la avergoncéis; y dejaréis también caer para ella algo de los manojos, y lo dejaréis para que lo recoja, y no la reprendáis.
Rut 2:15, 16.
La sequía en Israel había cesado. Noemí y Rut llegaron a Belén al comienzo de la siega, pero como Noemí estaba débil, Rut se ofreció a trabajar en los campos para traer el sustento al hogar (Rut 2:2). Pronto fue reconocida entre los trabajadores como la extranjera espigadora, la que no merecía estar entre ellos.
Pero la ley amparaba a la viuda y al extranjero. Era como un programa de asistencia social. La ley ordenaba que todo granjero debía dejar las esquinas de sus sembrados para que los pobres las espigaran (ver Levítico 19:9, 10). Los necesitados podían recoger lo que sobraba o lo que se caía.
Rut conocía aquella ley, por lo tanto, iba detrás de los segadores. Booz, un agricultor rico y segundo pariente más cercano de Noemí, ordenó a sus segadores que dejaran caer algo del trigo para que Rut lo recogiese, demostrando así bondad y misericordia hacia ella.
Para un comerciante, ser muy bondadoso puede representar un problema, ya que un trabajador deshonesto podría tomar ventaja. Sin embargo, Dios había provisto el canal de bendición para Rut y Noemí por medio de Booz, para culminar su redención.
Ayudar a la gente es un rasgo de nobleza, pero a veces es arriesgado. Nunca falta alguien que abuse y sea deshonesto. Pero aun así, hay que ayudar, pues Cristo dijo: “Más bienaventurado es dar que recibir» (Hechos 20:35)
Jesús vivió para los demás. Su ministerio de bondad y compasión no tenía límites. Nos hizo ver que la bondad es la llave de la evangelización efectiva. Elena G. de White indica que el ministerio de la compasión, o de bondad, es un llamado a servir, pero “no es meramente un servicio a la comunidad, sino una clase de labor de amor y un esfuerzo para salvar almas» – MB, 11.
Amiga, si quisiéramos humillarnos ante Dios, ser amables, corteses y compasivos, se producirían cien conversiones a la verdad allí donde se produce una ahora” -MB, 91. ¿Aceptarías el reto junto conmigo?-LCh

