«El Señor reprueba las balanzas falsas y aprueba las pesas exactas”
(Proverbios 11:1).
Las medidas varían entre un país y otro, entre una época y otra posterior. El profeta Ezequiel usaba las medidas «egipcias”. En Babilonia las medidas eran otras. Existían medidas para pesar las cosas sólidas, como cab, gomer, décimo, seah, efa, homer y coro, que pesaban de 1,22 a 220 kilos.
En el Nuevo Testamento se usaban otras medidas: libra, almud, seah y coro, que medían de 1,09 a 525,32 litros. También existían las medidas para pesar los líquidos, como log, hin, bato o barril y coro, que medían de 0,31 a 220 litros. También se usaban el jarro, el cántaro y el barril que medían de 0,5 a 39,384 litros.
Cuando Dios gobernaba a su pueblo Israel, le aconsejó usar pesas y medidas correctas para no robar ni engañar a nadie. Si bien hoy existen balanzas digitales, muy modernas y eficaces, la enseñanza bíblica sigue siendo vigente. Si queremos ser fieles a Dios no tenemos que engañar ni robar a los demás. La Biblia dice: «El Señor reprueba las balanzas falsas y aprueba las pesas exactas” (Proverbios 11:1).
Desafío: Dibuja una balanza aquí y recuerda no engañar ni robar a nadie.
Lee más en la Biblia, [2 Reyes 6:25]; [Ezequiel 45:14]; [Éxodo 29:40]; [Lucas 16:6].

