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Excavadores

Matutinas para Menores 2020

He guardado tus palabras en mi corazón para no pecar contra ti.


Salmo 119:11

Un día, Mateo le preguntó a su padre:

—Dice mi amigo Alejandro que su papá va a ir a una expedición a tierras bíblicas, acompañando a un grupo de arqueólogos. ¿Qué son los arqueólogos?

—Los arqueólogos hacen un trabajo muy interesante —le respon­dió su padre—. Son personas muy cuidadosas y pacientes, porque descubren objetos antiguos. ¿Y sabes? Muchos de esos objetos que des­cubren confirman lo que dice la Biblia.

—¿Siguen haciendo descubrimientos todavía? —intervino Susa­na, sumándose a la conversación.

—Así es. Siempre ha existido interés por saber más sobre las civi­lizaciones antiguas, y se ha encontrado información que se había per­dido. En cuanto a la Biblia, nosotros no necesitamos comprobar nada, porque sabemos que es la Palabra de Dios. Pero es muy interesante que al excavar en algunos lugares que con el tiempo habían quedado sepul­tados, se encontraron objetos con inscripciones de las épocas bíblicas. A algunas personas eso les ha servido para comprobar que la Biblia está en lo correcto cuando habla de ciudades y personajes. Quiere decir que fueron reales, existieron de verdad tal y como cuenta la Biblia.

—¡Qué trabajo más bonito! —exclamó Mateo—, me gustaría ir al­gún día a una expedición con arqueólogos.

—A mí también. Quisiera visitar los lugares donde vivió el pueblo de Israel, pero sobre todo, donde anduvo Jesús —añadió Susana.

—Sí —dijo su padre—. Sería interesante que este año nos convir­tiéramos en arqueólogos aquí en la casa, es decir, en excavadores de la Biblia. Así podremos descubrir en la Palabra de Dios muchos teso­ros que pasamos por alto porque no tenemos paciencia ni cuidado de buscarlos. Trataremos de entender qué nos dice cada libro de la Biblia, ¿les parece una buena idea?

—¡Me parece excelente! —exclamó Mateo,.

—Qué divertido será convertirnos en árgtieólogos excavadores de la Biblia, ¡y sin salir de casa! —afirmó Susana.

Tu oración: 

Querido Jesús, ayúdame a leer cada día la Biblia para descubrir en ella los tesoros que tú preparaste para nosotros.