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Manteniendo el equilibrio

Reflexión Cristiana

El equilibrista Juan Carzo (como era su nombre artístico), se encontraba en pleno acto artístico en un pequeño circo de pueblo, tratando de lograr mantener el equilibrio sobre la cuerda floja caminando de un extremo hasta el otro.

Su único sostén era un largo palo de madera. Para Juan Carzo los nervios no eran ningún problema, ya que no era primera vez que hacia tan valeroso acto, tenia confianza plena que no caería desde los siete metros de altura que caminaba. Pero había algo que lo tenia muy pensativo, era su rompimiento del noviazgo que había sostenido durante un tiempo con una joven. Juan Carzo se sentía destrozado interiormente pero sabia que el publico no podía esperar.

Cuando faltaban pocos pasos para llegar al final de la cuerda, la concentración de Juan Carzo se rompió y dio un paso en falso, cayendo directo al suelo. Perdió el equilibrio al momento que paso por su mente su situación amorosa. Juan Carzo se fracturo unas costillas y sufrió otras quebraduras en miembros inferiores.

Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

1 Corintios 15:58

Un solo paso en falso hizo que Juan Carzo cayera de la cuerda floja. Si retomamos esta enseñanza para la vida cristiana podremos ver que en muchas ocasiones nos encontramos en relaciones amorosas que roban nuestra concentración en Dios.

Como jóvenes somo frágiles a caer en relaciones amorosas son como si caminamos sobre una cuerda y no sabemos cuanto tiempo podremos mantener el equilibrio de no ceder a los deseos sexuales pre-matrimoniales que nos invaden, creyendo soñar que tendrán un final feliz, donde nos casaremos y seremos muy felices para toda la vida. Pero que pasa ¿cuando durante el noviazgo cedemos a los deseos sexuales y caemos de golpe? en ese momento nos remuerde la conciencia el porque no haberle pedido primero la guianza a Dios y a consecuencia de eso tomamos la dura decisión de alejarnos de Dios.

Debemos de comprender que en muchas oportunidades esas situaciones nos pueden llevar a dar un paso en falso. Si hemos caído debemos levantarnos, no quedarnos tirados en el suelo, si no por los contrario buscar nuevamente el perdón de Dios y mantenernos firmes a pesar de todo.

Recuerda que en los momentos de debilidades debemos pedirle a Dios que fortalezca nuestras vidas para mantenernos firmes hasta el final.

Por Reflexiones Matutinas